
La riena orgullosa se levantó de su trono, miró con desmedro a toda la multitud, y haciendo una mueca ha alsado la mano. El pueblo callado la ha mirado deconcertados, y el rey que por entre la multitud ha salido no ha hecho mas que sonreir con cierta sinidad.
-¿Qué haces aquí, traidor inconsecuente?-ah preguntado la hermosa mujer.
-He venido aquí rendido, he buscado por donde he encontrado, y tu frialdad incompaciba me ha traído hasta tu reino.
-¡vete ya! estás perdiendo el tiempo... ¡¡¡Multitud!!! ¡moveos ya! dejeisme sola-ha gritado la castaña emperadora.
La multitud corrio asutadísima, dejando a los reyes en conflícto con tal desamparo.
-y ahora... ¿me pedirás disculpas?- ha preguntado fugasmente la dama, haciendo al rey sonrrojarse y retroceder unos cuantos pasos.
-¡no te he venido a pedir disculpas, no he venido a besar tus pies, ni limpiar tu suelo, no he venido a rendirte tributos ni ha hacer un sacrificio, no he benido a acariciar tus pieles ni ha regar tus plantas!...
-Entonces... decidme fiel emperador...¿a que has venido?-preguntó una vez más la reina.
-He venido a pedir tu mano y besar tus labios, he venido a regalarte flores y limpiar tus lágrimas, he venido a traerte mis manos y a acariciar tu cabello, he venido a mirar tus ojos y decirte: "Te quiero"
La reina atónita con tantas bellas palabras, abrío la boca lentamente, su mano temblo con inseguridad, sus piernas no la mantenían en pie, y sus ojos simplemente se perdieron en los de al frente... no se explicaba tanta palabrería, y sus brazos pronto quería los de él...
-No me comprarás con eso-ha dicho seria la bella mujer.
Se ha acercado lentamente al esbelto y alto rey, lo ha mirado a los ojos, se aproximado a su cuerpo, quedando tan sólo a unos centímetros de tan espectacular figura... sientiendo su aliento, su aroma y respiración...y desafiante habló:
-Tú... me dejaste, me has pisoteado, evadiste palabras obvias, y evitaste sentimientos de tal verdad, te has desagradado del amor, has disimulado tus sentimientos y corazón, te has mirado al espejo y no te has dado cuenta, me arrebataste y luego te fuiste con mi alma y espíritu, me has mirado a los ojos y has sabido actuar, me tomaste en tus brazos, me llevaste alto, y luego me dejaste caer... ¿y no me vienes a pedir disculpas?-preguntó finalmente- que poco inteligente-concluyó.
El rey la sigió mirando a los ojos profundos, no abrío la boca, más sus lagrimas supieron responder, la reina no ha evitado cercanía corporal, y acercó sus labios besando al rey sin preguntar... esté se dejo, pues la deseaba, la deseaba más que todo en el mundo, la reina, luego de haber hecho aquella acción, lo ha mirado furtiva a los ojos, le sonrió sinicamente, se dio la media vuelta y con sus pasos decididos y sonoros se fue, perdiendose entre la niebla.
El rey que solo y desconsolado se ha quedado, no ha hablado por mucho rato, la multitud que poco a poco volvía, lo ha llamado debíl y jorobado... lo han mirado de pies a cabeza, mientras que el rey desesperado ha pensado: Si está no me ha funcionado, la siguiente no la dejaré y por ella me la jugaré.
Y con ésto se ha marchado, simple y acomplejado... pobre rey inocente, nunca se dio cuenta de sus acciones y resultados.
1 comentario:
Hola!
que lindo lo que escribes
a mi tmbn me gusta mucho escribir !
Me gustaria conversar contigo por MSN
nickygrasso@gmail.com
Cuidate y espero conocerte ;)
Bye .--
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